Economía

España se electrocuta ¿Por qué?

Los españoles seguimos encontrándonos con estupor con unos recibos de la luz literalmente inasumibles para las economías domésticas. Para los negocios el desequilibrio de sus cuentas empieza a ser dramático ya por el imparable alza de la electricidad. Poner una lavadora, un ventilador, un aire acondicionado y no digamos nada máquinas industriales o herramientas comerciales se está convirtiendo en una misión casi imposible.

Las Causas.

Los mercados financieros llevan meses temiendo a la llegada de la inflación. Tanto el viejo como el nuevo continente se han pasado los últimos 10 años dándole a la máquina de hacer dinero hasta dejar los tipos de interés en negativo, algo nunca visto hasta ahora. Muchos expertos se han cansado de advertir de los riesgos de este tipo de políticas.

Durante las últimas semanas, el calor ha disparado la demanda de luz. Para atenderla, ha sido necesario recurrir a fuentes de energía con costes variables mayores como los ciclos combinados de gas o el carbón. El precio en el mercado de la luz es más alto porque es imposible abastecer la demanda con fuentes más baratas como la nuclear o las renovables.

De hecho, la subida del valor del gas natural en Europa es una de las razones que explican por qué no para de subir la luz en España. ¿Qué tiene que ver el gas en todo esto? Como decíamos, España está comprando gas a otros países como Alemania o Francia. El problema es que las reservas de gas de Europa están por los suelos y esto ha disparado su precio

La subida de la luz que estamos experimentando que toca ya máximos históricos no es ni siquiera de un 8% como sucedió en el verano de 2014 para disgusto del presidente Sánchez, que acusó a Rajoy entonces de no evitar una salvaje subida de la tarifa eléctrica. Este año el recibo de la luz acumula ya subidas que rozan el 190% respecto al año pasado. Sí han leído bien un 190%. El cáculo de la demanda eléctrica introduce una cuestión particular ya que es necesario producir en cada momento exactamente lo que se consume. En este sentido cada instalación (eólica, fotovoltaica, hidráulica, carbón, gas o nuclear, entre otras) ofrecerán su energía a distintos precios y momentos dependiendo, fundamentalmente, de la energía que puedan producir y de la facilidad que tengan para poner en marcha o parar sus generadores.

Todos esos factores están coadyubando a que el precio de la luz lleve días batiendo sus techos históricos, de momento sin respuesta del gobierno Sánchez, excepto las amenazas de la parte de Unidas Podemos en el propio Gobierno de España que amenaza con manifestarse contra si mismos.

 

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad