Viviendo en San Borondón

Las fotos de la dignidad nacional

Como debiera de ser ampliamente conocido, la plataforma Unión 78 creada por Rosa Díez, Fernando Savater, María San Gil y al menos 64 personalidades relevantes más, convocó una concentración el 13 de junio en la plaza de Colón de Madrid, en contra de la concesión de los anunciados indultos del Dr. Sánchez a los políticos presos, los que fueron condenados por el Tribunal Supremo por sedición en Cataluña. También convocan en apoyo al Poder Judicial, atacado por el Gobierno, y “en defensa de la igualdad ante la ley de todos los españoles, sin excepción”.

En el manifiesto de creación se explica por qué aparece Unión 78: “ante la grave preocupación que nos inspira la composición del actual gobierno, en el que figuran miembros de un partido que se ha declarado abiertamente contrario a la Constitución del 78 y que se apoya en grupos políticos separatistas o vinculados al muy reciente terrorismo. En particular nos alarman las declaraciones gubernamentales contrarias a la firme intervención de jueces y fiscales para atajar comportamientos políticos extralegales o delictivos, proponiendo incluso la modificación de los tipos penales para tales comportamientos”. Más claro y preciso, es difícil expresarlo.

Como era de esperar, y de temer por ser una pulsión totalitaria, los grupos mediáticos y las redes sociales han lanzado una campaña de desligitimación usando todo tipo de argumentos falaces en apoyo a esta nueva traición gubernamental a los valores más elementales de convivencia. “Hay un tiempo para el castigo y un tiempo para la concordia”, dijo el Dr. Sánchez apelando a sentimientos fraternales para justificar sus medidas. A la vez acusaba de ser vengativos a los jueces del Tribunal Supremo. Nada nuevo desde que Zapatero abrió la caja de Pandora e inició, con más prisas que razones, la puesta en almoneda de la unidad de España y su Constitución del 78, conceptos “discutidos y discutibles”, dijo sin disimulo.

Conviene, por desgracia, tener que recordar a mucha gente que ya en la misma madrileña Plaza de Colón, el 10 de febrero de 2019, hubo otra gran concentración bajo el lema “Por una España Unida”. En aquella ocasión, se convocó en defensa de la unidad de España y en contra de las cesiones del Gobierno a los independentistas. La masiva asistencia y apoyo popular tuvo como consecuencia inmediata que el Dr. Sánchez renunciara a aceptar la figura de un relator internacional para dejar constancia fehaciente de los acuerdos en la mesa de negociación entre dos gobiernos en plano de igualdad: el de España y el de Cataluña, como si de hecho fueran dos estados independientes y soberanos y desconfiaran el uno del otro.

No tardó mucho el social-podemismo, los partidos independentistas y los de ultra izquierda en intentar desacreditar esa patriótica concentración, tildándola con éxito mediático propio para víctimas de la LOGSE, como “La foto de Colón” donde un irredento y casposo “trifachito” luchaba contra la democracia rupturista representada por el Frankenstein. Usaron hasta la saciedad los tan estudiados 11 principios de la propaganda de Joseph Goebbels y los nazis, por cierto copiados del bolcheviquismo y especialmente de Lenin y Trotsky. En especial el quinto, principio de la vulgarización, por el que los mensajes a comunicar han de adaptarse al nivel de los individuos que van a recibirlos, y en concreto al menos inteligente de todos ellos.

Luego el sexto, el principio de la orquestación, por el que las ideas que se quieren transmitir a la masa han de repetirse de forma continuada, usando distintos enfoques, pero insistiendo en el mismo concepto. Y remataron con el undécimo, el principio de la unanimidad, hacer creer que sus ideas gozan del consenso de toda la población. Más de manual, imposible.

Y lo peor es que les funcionó hasta tal punto que hoy muy poca gente es capaz de recordar el motivo de aquella concentración multitudinaria del 10 de febrero de 2019 en la Plaza de Colón, que no fue para derribar al Dr. Sánchez sino para pararle los pies a las cesiones exigidas por aquella Generalidad, a las que seguirían de inmediato, al menos, las vascas.

No sé cómo bautizaran la concentración de este 13 de junio. Como la “Foto de Colón” está muy manida y desprestigiada, algo se les ocurrirá para intentar confundir a la opinión pública sobre los motivos de fondo y la preocupación ciudadana para asistir, en persona o en espíritu, a este patriótico evento, haciéndolo pasar por otra cosa. Son especialistas en manipulación y agitpro y aunque todo el mundo comprende que diez mil mentiras repetidas no hacen una sólo verdad, sin la menor duda lo intentarán hasta que nadie lo cuestione sin ser tildado de fascista.

Para terminar, quisiera recordar otro caso de manipulación mediática siniestra. Fue la llamada foto del “Trío de las Azores”, para referirse a los por entonces máximos mandatarios de Estados Unidos (George W. Bush), Reino Unido (Tony Blair) y España (José María Aznar). Para empezar, no eran tres sino cuatro, pues también participaba como anfitrión el primer ministro portugués, José Manuel Durão Barroso, tal vez ocultado por ser socialista. Y por mucho que se diga y se siga repitiendo, no es verdad que España enviara tropas a la Guerra de Irak, que empezó el 20 de marzo y terminó el 1 de mayo de 2003. Basta buscar en las hemerotecas para comprobar que la Brigada Plus Ultra, liderada por España, fue creada en Consejo de Ministros de 11 de julio de 2003. Las primeras tropas y hasta un total de 1.300 soldados, partieron de Santiago de Compostela rumbo a Irak el 23 de julio, casi tres meses después de finalizada la guerra. ¡Que la realidad no empañe una buena manipulación!

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