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Creciente malestar entre los Médicos Residentes del Hospital Insular

Ha recibido nuestra redacción la carta de un facultativo MIR ( Médico Interno Residente) del Hospital Insular de Gran Canaria, que denuncia la dura realidad que están teniendo que asumir los médicos residentes por lo menos en este centro hospitalario. El testimonio contrastado por nuestro periódico, denuncia una situación insostenible que puede llevar a profesionales de la medicina a cometer errores indeseables y a someterles a una presión profesional difícil de soportar por mucho tiempo. Procedemos a su publicación, para buscar soluciones razonables a una situación que nos afecta directamente a todos los ciudadanos:

«Es bien conocido por todos, que la pandemia producida por el Coronavirus ha puesto en jaque nuestro sistema sanitario. El personal sanitario se ha visto luchando frente a una enfermedad mortal con una escasez de medios y de personal sin precedentes. Esta situación ha llevado a tomar decisiones por parte de los gestores cuyas consecuencias dan tanto o incluso más miedo que la propia enfermedad. En esta segunda ola, que ha llegado “antes de tiempo” en Canarias, el sistema sanitario y en concreto el Servicio de Urgencias del Hospital Insular está sufriendo una alta demanda, pues una población no confinada continúa consultando por los motivos habituales y a ello se le suman los pacientes afectados por la COVID-19, que azota especialmente a esta isla.

Ante esta situación, los Médicos de Urgencia han demandado medios humanos que les ayuden a afrontar esta segunda ola en la que además varios Médicos del servicio se han visto afectados por esta enfermedad. Ante esta llamada de auxilio desesperada por el desbordamiento que sufren, la Dirección Médica del Hospital Insular ha decidido que los Médicos Internos Residentes de las especialidades quirúrgicas sean los que actúen como refuerzo del Servicio de Urgencias. Esto es, la Dirección Médica de un hospital de tercer nivel ha dado como solución que Médicos en formación de especialidades como Otorrinolaringología, Oftalmología y Urología entre otras, son la ayuda que necesitan estos profesionales en plena segunda oleada. Los médicos en formación de estas especialidades tienen un plan formativo que no contempla formación en servicios centrales y por ende, carecen de los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para atender a los pacientes que consultan por el Servicio de Urgencias. Por lo tanto, la población que ante la necesidad consulte en las próximas semanas o meses por patología urgente en el Hospital Insular se podrá encontrar a un Médico en Formación de Oftalmología atendiendo un infarto para el que nadie le ha formado, a un Médico en Formación en Neurocirugía atendiendo una apendicitis, cuyo manejo nadie le ha enseñado o a un futuro Urólogo atendiendo un Traumatismo Craneoencefálico para el que tampoco le han preparado.

Instrucciones internas para el personal facultativo del Hospital Insular y Materno Infantil

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Esta situación, que parece sacada de una película de ciencia ficción, se ve agravada por la falta de supervisión de estos Médicos en formación desplazados fuera de su ámbito, pues la alta demanda acompañada de la falta de Médicos de Urgencias impide el adecuado control de los Médicos que no han recibido ninguna formación para atender urgencias hospitalarias.

Los Médicos del Servicio de Urgencias continúan pidiendo auxilio, pues la solución que le han dado al problema desde la Dirección Médica del Hospital, por razones obvias, no es la más adecuada.

Los Médicos en formación y mucho menos los de las especialidades mencionadas son los adecuados en los que a formación se refiere, para “reforzar” un Servicio de Urgencias que trabaja a destajo en plena pandemia para poder salvar la vida de cientos de pacientes que acuden diariamente al servicio.

Una vez más se demuestra que la gestión de la crisis está provocando más problemas de salud que la propia enfermedad y que la Dirección Médica del Hospital Insular no está preparada para tomar decisiones y mucho menos sabe atender la llamada de emergencia de un Servicio de Urgencias sobrado de profesionalidad que trabaja día y noche por mantener la salud de su población, aun cuando se juegan la suya estando en primera línea».

Esperemos que con la denuncia de esta situación, se tomen las medidas pertinentes para asegurar un servicio más eficiente y seguro para los profesionales de la medicina y para los usuarios del citado centro sanitario.

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