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La ciencia es la clave para afrontar los retos y amenazas de los virus presentes y futuros

Importancia de la Ciencia para afrontar con éxito los Retos de las enfermedades por virus emergentes: de lo local a lo global rápidamente y con gran impacto socio-sanitario y económico

Vivimos en un mundo global, donde se desarrollan rápidamente negocios, comercio y turismo de masas, y a escala internacional. Además, explotamos el planeta de forma no sostenible, agotando ecosistemas e interaccionando con sus nichos biológicos. Esto provoca, junto al calentamiento global, que nuevos virus puedan saltar con facilidad de una especie a otra y, en particular, a la nuestra como SARS-CoV-2 y causándonos enfermedades graves como la COVID-19 que estamos sufriendo.
Pero si abrimos bien los ojos esto no es nuevo. Estamos saliendo justo del brote más duradero de Ébola en África, hubo otro hace escasos años en Sierra Leona, en 2015 brote MERS en Corea del Sur, y Zika en Brasil con alerta OMS de salud pública mundial, en 2012 MERS, entre 2006 y 2011 varios brotes de gripe aviar en Asia y en 2014 en Canadá, la gripe A o porcina, virus Nipah y flavivirus como West Nile, Chikungunya, Dengue y Zika que ya son autóctonos de la cuenca mediterránea causando, entre todos ellos, cientos de muertos cada año en Europa.

La OMS y países concienciados con las enfermedades por virus, avisan hacen años, yo mismo en mis informes al Parlamento, que por nuestra forma de vida global debemos estar preparados para afrontar estos retos y amenazas, y poder asumir el impacto socio-sanitario y económico que un virus como SARS-CoV-2 puede provocar.

La herramienta principal que emplean los países que están preparados es la Ciencia y la Tecnología con mayúsculas. Las carreras científicas están bien establecidas, con financiaciones sólidas y duraderas, desde el mismo momento que se forma parte de una institución o Universidad como científico, con normativas que promueven la cooperación industria-universidad, en ambas direcciones, y que permiten la creación de empresas, lo que conlleva a la formación especializada y creación de empleo con alto valor añadido, con el consiguiente desarrollo de las regiones y el país al más alto nivel. No invertir en Ciencia a estos niveles no permite el desarrollo de la economía para estar preparados y afrontar amenazas como el virus SARS-CoV-2. Por lo tanto, esto implica que su impacto nos tumba, con un precio en vidas y sobre la economía enorme, inadmisible diría yo en 2020.

Tenemos que entender a la Ciencia, y a la Tecnología que de ella se deriva, como un escudo protector para nuestros principales modelos económicos, como el turismo, ocio y sector servicios, y, además, como un nuevo motor impulsor que nos permite aprovechar estos retos y amenazas, transformándolos en oportunidades de desarrollo. Estar preparados en Ciencia y Tecnología, en estos contextos de emergencia , potencia la economía favoreciendo la creación de empleo y de empresas, fortalece el sector primario, que estos días hemos visto lo importante de su labor y esfuerzo para subsistir, junto a la fabricación de productos que ofrezcan soluciones para combatir al virus, desde el desarrollo de fármacos, a equipos EPI y vacunas, a la imperativa necesidad de crear Centros/Dptos. de estudio de Virus Emergentes asociados a Hospitales de Referencia. Todo esto nos permitirá, además, ser fuertes en la cooperación internacional y ofrecer ayuda a otros países, lo que nos posicionará al frente para combatir el próximo brote de este virus o de los siguientes que emerjan.

Ahora mismo, SARS-CoV-2 nos ha pasado el claro mensaje que no estamos preparados. Estoy convencido que podemos hacer este camino con Ciencia y  tecnología, como ya lo demuestran estos meses países como Corea del Sur, Japón, Singapur, Alemania y la propia China.

Texto:
Dr. Agustín Valenzuela-Fernández. Virólogo. Director del Grupo “Inmunología Celular y Viral” de la ULL.

Ilustración
@SciArt3D; David Reyes & Agustín Valenzuela-Fernández.
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