Rebelión de las masas

¿Para qué sirve el Rey de España?

En principio, parece evidente que sirve para representar a nuestro país en todo el mundo, dándole prestigio y estableciendo relaciones diplomáticas, pero hoy en día parece también evidente, que sirve para hacer todo aquello que un ineficaz presidente del gobierno es incapaz de gestionar y que además, es capaz de destruir, con su inoperante conducta,  avergonzando a los españoles cuando incluso, el presidente de los EEUU lo manda a callar y a sentarse, para que deje de estorbar, que es lo único que parece que se le da bien. Cuando eso ocurre, el hecho de que España tenga a un presidente inoperante para gestionar y capaz de destruir con su improductiva conducta,  llega una crisis sanitaria y Pedro Sánchez permite grandes aglomeraciones, en donde pone en riesgo a su propio equipo  saltándose sus propios informes como relatábamos en este periódico, luego una vez reconocida y entrada la pandemia a ojos de todos, hace dos compras de test para el COVID19, que no sirven para nada, después dice que las mascarillas no hacen falta y ahora sí hacen falta, desprotege a los equipos sanitarios y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y por supuesto, permite una cacerolada al Rey de España que según Pablo Iglesias, con el beneplácito de Pedro Sánchez, es una figura innecesaria y antigua.

Pues resulta que esta figura innecesaria y antigua, que no sirve para nada, ha servido para entablar relaciones con el gobierno norteamericano, relaciones que estaban  deterioradas, gracias a las estrechas vinculaciones de Pablo Iglesias con gobiernos que le resultan más cómodos, como el régimen venezolano. Hasta tal punto es el Rey indispensable como Jefe del Estado, en estos tiempos, que una llamada de Felipe VI a Donald Trump ha propiciado una carga de donaciones de respiradores, también ha conseguido un millón de mascarillas, de esas que el presidente del gobierno decía que no hacían falta (¿Sería porque no podía proporcionarlas?), mediante la donación del presidente de Huawei Ren Zhenfei, más 20 mil gafas de protección integral, 20 mil trajes EPI y 100 mil pares de guantes, presidente de dicha empresa, con quién también ha mediado Felipe VI. Además, el fundador de alíbaba.com  Jack Ma ha donado 50 mil tests, una vez más, gracias a la mediación del Rey Felipe VI.

Con todo, el Rey tuvo que aguantar cómo Pablo Iglesias alentaba a una cacerolada contra su figura, mientras Felipe VI ofrecía 1500 efectivos, entre los que se encuentran médicos y sanitarios, de su Guardia Real para paliar la crisis sanitaria.

Y todavía, el señor Iglesias intenta cambiar la Constitución para quitar las injurias a la Corona.

Porque la gratitud del señor de Galapagar es la envidia por respuesta a un Amancio Ortega o al Rey de España. Debería aprender del alcalde de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, el señor Augusto Hidalgo, que su ausencia hace que la ciudad brille. A veces, es mejor no hacer nada porque la ineficacia en gestión suele dejar a los políticos en evidencia aunque, como de todo se aprende algo, gracias a ello, hoy se entiende para qué sirve el Jefe del Estado, para cuando llegan dirigentes políticos que cada vez que mueven un dedito hacen un daño atroz al futuro de las generaciones venideras y de aquellas que merecen el respeto de la herencia que nos han dejado: Nuestros mayores.

Definitivamente, hasta para profeta nos sirve el Rey, que durante la toma de posesión de Pedro Sánchez, el ahora presidente decía: “Ocho meses, para diez segundos” y el  Rey le contestaba: “Ha sido rápido, simple y sin dolor, el dolor viene después.”

Beatriz Gálvez López.

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