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Indicios de que coronavirus se trasmitiría por el aire más fácil de lo previsto

Pues si no teníamos bastante, las últimas tendencias científicas parecen corroborar la sospecha de que el Covid-19 también se transmite por el aire o al menos su durabilidad en el mismo es muy superior a la que en principio de suponía.

La Academia Nacional de Ciencias (NAS) ha dado un impulso a una idea inquietante: que el novedoso coronavirus puede propagarse por el aire, no sólo a través de las grandes gotas que se emiten al toser o estornudar. Aunque los estudios actuales no son concluyentes, «los resultados de los estudios disponibles son consistentes con la aerosolización del virus a partir de la respiración normal», escribió Harvey Fineberg, quien encabeza un comité permanente sobre Enfermedades Infecciosas Emergentes y Amenazas a la Salud en el Siglo XXI, en una carta del 1 de abril a Kelvin Droegemeier, jefe de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca.

Hasta ahora, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos y otros organismos de salud han insistido en que la principal vía de transmisión del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) es a través de las gotas respiratorias más grandes, de hasta 1 milímetro de diámetro, que las personas expulsan cuando tosen y estornudan. La gravedad hace que estas gotitas se depositen en un radio de 1 o 2 metros, aunque depositan el virus en superficies de las que las personas pueden recogerlo e infectarse tocándose la boca, la nariz o los ojos. Pero si el coronavirus puede ser suspendido en la niebla ultrafina que producimos al exhalar, la protección se hace más difícil, reforzando el argumento de que todas las personas deben usar máscaras en público para reducir la transmisión involuntaria del virus de portadores asintomáticos.
El debate comenzó cuando los investigadores informaron a principios de este año en el New England Journal of Medicine que el SARS-CoV-2 puede flotar en gotitas de aerosol -menos de 5 micrones de diámetro- durante un máximo de 3 horas, y seguir siendo infeccioso. En su revisión, Fineberg y sus colegas del NAS señalaron otros estudios, incluyendo uno reciente de Joshua Santarpia y sus colegas del Centro Médico de la Universidad de Nebraska que encontró evidencia generalizada de ARN viral en las salas de aislamiento de los pacientes que estaban siendo tratados por COVID-19. El ARN viral apareció en superficies de difícil acceso, así como en muestras de aire a más de 2 metros de los pacientes. La presencia del ARN indica que el virus puede propagarse a través de aerosoles, Santarpia y sus colegas concluyeron aunque no encontraron partículas virales infecciosas.

Esperaremos a nuevas confirmaciones pero de momento convendría tomar precauciones.

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