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¿Después del Covid-19 qué pasará?

Algunas personas se preguntan en sus casas como será el mundo después de la pandemia de COVID-19. La crisis en la que estamos inmersos en este momento, ha cambiado la vida de la gente; la económica y la política. El COVID-19 de origen Chino parece dispuesto a alumbrar una nueva era en el mundo, en el pensamiento de las personas y en las bolsas mundiales. Muchos expertos sostienen que la mejora de la humanidad sera nula, volveremos a ser como antes, nada cambiará en nosotros en cambio, otros apuntan posibles trazos de un ciclo que nacerá, inevitablemente, envuelto en la incertidumbre mundial.

Varios expertos en economía apuntan a que el nuevo orden mundial será bajo el dominio asiático, una sociedad que tendrá miedo y se distanciará entre ellos. El futuro es incierto, pero a corto plazo nos espera algo sombrío para los pobres y la clase media, los ricos siempre pueden suicidarse con un Gran Reserva. La experiencia es lo que nos hace siempre no caer en el mismo agujero, pero el ser humano tendrá que cambiar muchas cosas, apostar por la vida, conversar más o mirar por el planeta y los seres vivos que habitan en ella y no somos precisamente, nosotros.

El libre mercado irá muriendo poco a poco, las grandes economías del mundo cambiarán sus políticas ante una crisis sanitaria, a la que el sistema actual no estaba preparado y no ha sabido responder. Los mecanismos actuales de los países no funcionan, no es una crisis normal, es una crisis que pagaremos durante un largo período de tiempo.

La crisis del COVID-19 no solo ha dañado nuestro tejado, sino que sus propios fundamentos nos ha explotado en las manos, el sistema económico es, por tanto, una necesidad de cambio. El capitalismo se verá obligado a adaptarse cuando todo pase, el nuevo modelo económico tendrá tres factores importantes: Sanidad, Bienestar y cuidar el planeta ¿Y en España? Nuestro país se enfrenta a uno de los momentos más difíciles, el mercado ya da por hecho que el impacto económico que ha provocado el COVID-19 y las drásticas medidas tomadas por el Gobierno, para hacer frente a la situación que vivimos, pasará factura a la actividad económica, el déficit, la deuda y el empleo. A corto plazo es desolador el escenario que nos espera, ya aseguraba el FMI que a nivel global viviremos una situación como la crisis del 2008 o peor anunciaron. Pero no todo pueden ser malos noticias, hay una que es esperanzadora, al tratarse de un shock coyuntural, la recuperación llegará con fuerza y rápido.

 

Los economistas dan el año 2020 por perdido , entraremos en recesión, se destruirán millones de empleos, el déficit y la deuda pública se dispararán. Antes de la llegada el COVID-19, la previsión del mercado apuntaba a un crecimiento que rozaba el 1,6% durante el 2020. Pero todo ha dado un vuelco; El confinamiento, la economía paralizada, el PIB pierde un punto por mes por eso, el crecimiento que hemos visto desde que nos empezamos a recuperar en 2014 desaparecerá. Pero no solo ocurrirá en nuestro país, también entrarán en recesión los grandes países occidentales como Francia, Alemania, Estados Unidos, Australia, …

 

Por eso, es importante tomar medidas. Si la situación no cambia en primavera y está controlado, el desplome del PIB se acercaría al 10% en el conjunto del año. Los datos del segundo y tercer trimestre que va desde abril a septiembre, serán malos como consecuencia del parón económico, las exportaciones, consumo, turismo, pero todo apunta que la economía empezará a remontar en el cuarto trimestre y que irá recuperando terreno en el 2021.

 

El mercado laboral no cuenta con noticias esperanzadoras en el 2020, miles de trabajadores se están viendo afectados por el ERTE, se prevé la destrucción de cientos de puestos de trabajo. Las peores previsiones nos llevarían entre uno y dos millones de puestos de trabajadores destruidos, llevando a la tasa de paro a situarse entre el 18% y el 22%, actualmente la tasa de desempleo se sitúa en el 13,8%.

 

El déficit y la deuda pública empeorarán con gran claridad. El déficit público se dispara por encima del 5%, si nos ponemos en el peor escenario, llegaría a rozar el 11% y la deuda del conjunto de las Administraciones batirá un récord al superar el 100% del PIB, que actualmente es del 98%.

 

No nos extrañaría que el déficit se fuera a 50.000 0 100.000 M€ y tendrá que ser financiada vía deuda pública, ya que esa cantidad unida con la caída de la actividad podría elevarse sobre el PIB hasta el 110% ó 120%.  El problema viene que durante nuestra recuperación económica no hemos sido capaces de reducir la deuda pública por mantener muchos gastos innecesarios, ahora el problema nos ha pillado endeudados y debemos gastar más en recursos con los que no contamos.

 

Nuevos vientos soplarán, nuevos tiempos vendrán.
David Girón Vaqueriza.
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