Tribuna Libre

Sanitarios: ¿somos diferentes para trabajar?

Ante el nuevo protocolo de actuación frente al coronavirus aprobado el 31 de marzo por el Ministerio de Sanidad, salta esta pregunta ¿ se entiende la diferencia y flexibilidad de criterios para la incorporación de sanitarios al trabajo?, debido a que el texto de dicho protocolo dice literalmente: “ En caso de que no se realice la prueba de diagnóstico microbiológico, el trabajador se incorporará a su puesto de trabajo transcurridos 7 días desde el inicio de síntomas en ausencia de fiebre sin necesidad de toma de antitérmicos en los ultimos 3 días y siempre que se haya resuelto la clínica respiratoria. Se incorporará a su actividad con mascarilla quirúrgica hasta completar 14 días desde el inicio de síntomas, evitando durante este tiempo el contacto con pacientes inmunodeprimidos”, esto solo se aplica a personal sanitario.

La respuesta de los consejos Generales de Dentistas, Enfermeros, Farmacéuticos, Médicos y Veterinarios, expresan su absoluto rechazo respecto de las medidas y recomendaciones al respecto, ya que lejos de contener la epidemia y preservar la salud pública, representan un riesgo evidente para sanitarios y pacientes.

Mientras que el documento de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica concluye que los sistemas de atención médica y las autoridades de salud estatales o autonómicas apropiadas puedan determinar que las normas establecidas ( doble PCR con diferencia de muestreo mayor de 24 horas) para dar de alta a un paciente no pueden seguirse en el ámbito sanitario debido a la necesidad de mitigar la escasez de personal sanitario.

Ante esta situación hay que nuevamente alzar la voz, ya que somos el país con mayor número de profesionales contagiados del mundo, lo que expone que algo o mucho se ha hecho mal con respecto a los medios de protección a dicho personal. La solución de reincorporar a toda prisa a los profesionales sanitarios infectados o con sospechas de estarlo, supone una temeridad que puede provocar un aumento mayor aún de la expansión del virus, ya que se podrán convertir en vectores, entre los profesionales, pacientes y ciudadanos.

Lo que queda claro luego de este protocolo, es que definitivamente, sigue faltando una dirección firme y confiable, que anteponga al ciudadano, ya que con medidas como esta lo que se refleja es la falta de test suficientes para afrontar con garantías la situación y la falta de recursos humanos.

Más aún cuando hoy, se plantea lo que plantea el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) es la detección de anticuerpos tipo IgG, para determinar la infección pasada o inmunización ante el virus, y de esta forma iniciar los pasos para la finalización del confinamiento.

Dr. Alexis Rodríguez León

Especialista en Anestesia, Reanimación y Terapia del Dolor

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