Cultura

El Rubicón el corazón de la Historia de Canarias

Si hay un punto estratégico en la configuración de la Historia de Canarias ese es San Marcial del Rubicón. Allí se emplazó la torre de San Marcial y posteriormente el primer obispado, más bien el segundo del que tenemos noticias ya que Antonio Rumeu de Armás descubrió en los años 60 en los archivos vaticanos el efímero Obispado de Telde.

El Obispado de las Islas de la Fortuna también llamado Obispado de Telde, fue el primer obispado de por tanto de Canarias siendo erigido por el papa Clemente VI en 1351. Dicho Papa dictó una bula, denominada Coelestis rex regum, erigiendo como obispo al carmelita fray Bernardo Font.​ El escudo de la ciudad de Telde lo recuerda, no sólo con el báculo episcopal, sino también con una leyenda en la que se recoge que fue Telde la primera ciudad y sede episcopal de las Islas Canarias, aunque dicho obispado no tuvo continuidad. No obstante el más duradero y asentado fue el del Rubicón.

El Obispado de Telde fue básicamente un proyecto de evangelización de Canarias de misioneros mallorquines y catalanes que fracasó por las razias piráticas de los europeos  que enfurecieron a los naturales. Esta situación desembocó en el martirio de trece misioneros eremitas catalanes que fueron arrojados por los aborígenes a la sima de Jinamar en el 1393.

En la llamada Costa del Rubicón en el sur de Lanzarote estuvo por lo tanto, la primera catedral erigida en Canarias, gracias a una Bula del papa de Aviñón Benedicto XIII llamada Romanus Pontifex. El nombre Rubicón deriva del latín rubico, estar rojo, debido a la existencia en esta costa de un volcán de color rojizo, la Montaña Roja, visible desde el mar. La fundación del obispado se produce con los primeros asentamientos normandos de la expedición del normando Jean de Bethencourt y de su compañero Gadifer de la Salle en el año de 1402 con vasallaje al rey de Castilla Enrique III, debido a la existencia de buenos fondeaderos, pozos de agua salobre y la posibilidad de cazar las focas monje en la cercana de Lobos.

En el año de 1424 el papa Martín V erigió en el sitio de Betancuria el efímero Obispado de Fuerteventura, el cual englobó a todas las islas  excepto Lanzarote. El origen del obispado de Fuerteventura está directamente relacionado con los sucesos acaecidos tras el llamado Cisma de Occidente en el año 1378 y que continuó duante décadas. Puesto que el entonces obispo de san Marcial del Rubicón, fray Mendo de Viedma era partidario del papado de Benedicto XIII (quién creó la diócesis del Rubicón y quién sería considerado por Roma antipapa), el papa Martín V creó la diócesis de Fuerteventura y excluyó a la de san Marcial del Rubicón de dicha jurisdicción. Por esta razón, todas las islas Canarias se integraron por mandato papal en el obispado de Fuerteventura menos la isla de Lanzarote. Posteriormente, la sede del Rubicón se reintegró en el papado oficial y el obispado de Fuerteventura fue abolido apenas siete años después de haber sido creado en el año de 1431

Más tarde, el obispado de san Marcial del Rubicón sería trasladado a Las Palmas ya en 1483, debido a que Lanzarote estaba muy expuesta a asaltos de piratas y estaba poco poblada. Por esta razón el papa Eugenio IV  autoriza el traslado a la isla que acabada de ser conquistada en este caso Gran Canaria. El nombre de la diócesis fue modificado pasando a llamarse Diócesis Canariense-Rubicense, también conocida actualmente como la Diócesis de Canarias.​ Desde 1819 esta diócesis consta de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, pues ese año sería creada la Diócesis Nivariense a instancias del papa Pio VII.​

En la actualidad, en El Rubicón de Lanzarote cerca del lugar en donde se fundó este obispado, concretamente en el pueblo de Femés, está la ermita de San Marcial de Limoges, patrono de Lanzarote y compatrono de la diócesis de Canarias.

Recientemente ha surgido entre la sociedad lanzaroteña el deseo de recuperar la sede diocesana de san Marcial del Rubicón.Patrimonio Cultural y el Ayuntamiento de Yaiza, Lanzarote, celebran las IV Jornadas Rubicences, una cita que dará a conocer los avances en el proyecto de investigación arqueológica llevado a cabo en el yacimiento de San Marcial de Rubicón.

Estas charlas se desarrollan a partir de un convenio de colaboración entre la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias y las universidades públicas de La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria.

Según informa la ULL, el programa estará formado por diferentes ponencias, ofrecidas por varios miembros del equipo de investigación, quienes expondrán parte de los resultados preliminares del trabajo desarrollado durante la pasada campaña de investigaciones arqueológicas de junio de 2019.

Además, se contará con la presencia de los profesores de la Universidad de La Laguna, Eduardo Aznar y Antonio Tejera, quienes hablarán de la «Crónica Le Canarien», que recoge la fundación de este asentamiento en los albores del siglo XV y de los trabajos que ambos realizaron en el yacimiento en 1986 y 1988. Asimismo, dentro del marco del contexto histórico, el profesor Jorge Onrubia Pintado, de la Universidad de Castilla La Mancha, abordará el proyecto africano de Jean de Béthencourt y Gadifer de la Salle y las torres hispano-canarias de Berbería de Poniente.

 

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